El Universo: En las matanzas nocturnas de jabalíes sin control sanitario ni oficial ‘esperas’
Tras las denuncias e intentos por paralizar los permisos de esperas concedidos por la Consejería de Medio Ambiente, se están sucediendo las denuncias entre ecologistas, cazadores y la propia Guardia Civil. En el escrito presentado el pasado 9 de agosto por la portavoz de Los Verdes Comunidad de Madrid, Gloria Torres, al director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche, se ha puesto de manifiesto el malestar de este colectivo por la actuación de varios agentes del cuerpo pertenecientes al cuartel de El Escorial.
Burla de los cazadores
Tras reunirse los denunciantes con el director general del Medio Natural de la Comunidad de Madrid, éste se comprometió a hacer respetar los condicionantes del permiso oficial el último día de las esperas. Por ello, la noche del viernes 6 de agosto se convocó a la Guardería Forestal del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y al SEPRONA para que se citasen con los cazadores y poder así controlar su actividad en esta última noche de cacería.
A la cita acudieron todos, ecologistas incluidos, excepto los cazadores, que prefirieron “actuar por su cuenta en otro punto del coto”, como explica Torres. Ante su incomparecencia y el ruido de los primeros disparos, los agentes del Parque Regional se encaminaron en su búsqueda. Sin embargo, los guardias civiles del SEPRONA allí desplazados, ante lo que los ecologistas califican de “burla de los cazadores al director del Medio Natural”, “en vez de afanarse para identificar a los cazadores, se afanaron en pedirnos la identificación a nosotros”.
En el escrito ofrecido al director de la Benemérita, el grupo Los Verdes Comunidad de Madrid puntualiza además que, tanto un periodista de televisión como la propia portavoz del grupo, observaron a los cazadores y a los agentes reunidos en un bar del municipio, antes y después de las cacerías. Ante esta situación, Torres pidió explicaciones a los agentes por la rebeldía de los cazadores, a los que aquéllos respondieron que no había “nada más que explicar, salvo la amenaza de que iban a hacer un informe por si el ruido que habíamos hecho pudiese constituir alguna infracción”, puntualiza la misiva.
En la Dirección General de la Guardia Civil se recibió una segunda carta de la misma remitente a los dos días, explicando que ha denunciado a aquellos agentes del SEPRONA por acoso e intento de intimidación. En la denuncia presentada en el Juzgado número 2 de El Escorial se aclara que tras escribir al director del cuerpo se presentaron dos agentes amenazándola con denunciarla por vivir junto a una vía pecuaria, lo cual, explica Torres, “hace años que ya está aclarado que es completamente erróneo”.


